
Los accidentes son, por desgracia, algo inherente a la actividad de montaña. Desde que se tiene constancia del problema, se ha intentado determinar las causas que lo provocan, siendo fundamental que los socorristas aporten datos sobre la información que obtienen en sus operaciones de rescate. El servicio de montaña de la Guardia Civil aporta y colabora con la FEDME para hacer nuestras montañas más seguras.
La gran mayoría de los rescates a los que la Guardia Civil de Montaña debe acudir son debidos a negligencias de los accidentados por el mal uso del material o por desconocimiento de la zona y de a lo que se enfrentan u otros.
Muchos de esos accidentes pueden evitarse si se proveen de una buena información de la zona, de un buen material, y sobre todo de hacer un buen uso de nuestros recursos.



